Venís a rejuvenecer, no a cambiar de cara. Miramos tu rostro completo y te decimos qué te conviene hacer — y qué no.
EscribinosUn buen resultado no depende del tratamiento. Depende del criterio con que se elige qué hacer.Dra. María Angélica Galea · Fundadora
No es un orden ni una serie de pasos obligatorios. Es lo que evaluamos en cada rostro para que el resultado se vea natural y dure.
La calidad de la piel: hidratación, luminosidad, textura. Una piel sana rejuvenece el rostro por sí sola, y hace que cualquier otro tratamiento se vea mejor.
Con los años se pierde colágeno y estructura. Reponer es devolverte eso que se fue yendo, con tratamientos que regeneran desde adentro.
Trabajamos sobre lo mejor de tu anatomía, sin modificarte. Te damos lo que le va bien a tu rostro, no lo que está de moda este año.
Cuando los tres trabajan juntos aparece el efecto lifting: un rostro más firme y descansado, sin cirugía y sin que se note que hiciste algo.
Por eso muchas veces conviene combinarlos. Qué necesita tu caso lo definimos con vos en la evaluación.
Relaja el músculo que marca la arruga, lo justo para que deje de marcarse. Tu rostro sigue siendo expresivo: eso depende de la dosis y de dónde se aplica, y por eso lo hace la doctora. Dura entre cuatro y seis meses.
Repone volumen donde se perdió. No agregamos donde nunca hubo. Que quede natural depende de tres cosas: elegir el producto correcto para cada zona, la cantidad justa y la técnica.
No rellena: estimula que tu piel produzca su propio colágeno. Se tensa y se reafirma desde adentro, de a poco. Es lo que indicamos cuando sentís la piel más floja o ves arruguitas finas.
Cuando la mejilla bajó y el contorno se desdibujó, rellenar la mandíbula no es la respuesta. Lo que corresponde es levantar el tejido y llevarlo hacia atrás. Tensa en el momento y sigue trabajando después.
Hidrata la piel en profundidad y regenera las arruguitas finas, esas del contorno de ojos o alrededor de la boca que ningún relleno resuelve. Tres sesiones, cada quince días.
Si te quedó algo que se ve artificial, tiene solución. Se disuelve o se retira lo que está mal aplicado y, sobre ese rostro ya limpio, se hace el tratamiento que correspondía.
Todos los tratamientos incluyen la evaluación con la doctora. Te ve, te evalúa y resolvés tus dudas en persona, antes de cualquier aplicación.
Acá no se compra un procedimiento y listo. Conocemos a cada paciente, le hacemos seguimiento y trabajamos para que el resultado se sostenga en el tiempo.
Escribinos y arrancamos por ahí. Te decimos qué corresponde para tu caso y coordinamos tu evaluación.